¿Qué son las prótesis removibles?

Las prótesis removibles se utilizan para reponer varios dientes y generalmente en ambos lados. Como su propio nombre indica, el paciente debe retirarlas al menos una vez al día, para limpiarlas y eliminar los restos de alimentos. Es recomendable hacerlo además después de cada comida, para evitar que estos se queden entre el aparato y la encía.

Todas las prótesis removibles se sujetan mediante ganchos, que, aunque no resulten del todo estéticos, son necesarias para mantener fija la prótesis. Respecto a la masticación, lo habitual es que con las prótesis removibles se reduzca la fuerza a la mitad, incluso a la tercera parte, pero el organismo se adapta para suplir esa diferencia.

 

¿Qué tipos de prótesis removibles existen?

Las prótesis removibles pueden ser de paladar metálico (esqueléticos) o de acrílico rosa (resinas).

Esqueléticos

Consisten en un armazón metálico, fundido sobre un molde exacto de la boca del paciente, al que se le añaden los dientes postizos. Los apoyos transmiten las fuerzas de la masticación a través de los dientes que quedan, y los ganchos se funden en la misma estructura, con el fin de que ajusten perfectamente. Por lo general se recurre a este tipo de aparatos cuando hay pocas piezas perdidas, ya que quedan suficientes dientes como para soportar estas fuerzas adicionales. De ahí que reciban el nombre de “dentosoportados“.

Gracias a ello, suelen ser algo más cómodos que las resinas, se sujetan mejor, el periodo de adaptación es más corto y, en ocasiones, pueden dejarse por la noche colocados en la boca (si el dentista así lo considera). Como inconvenientes, no siempre admiten modificaciones o arreglos, y su duración suele ser limitada. Al tener una gran cantidad de metal, es posible que el paciente pueda pensar que se ven mucho, pero en la práctica pasan desapercibidos.

Resinas

Sirven para reponer un número importante de dientes, incluida la dentición completa. Se apoyan directamente en la encía y son de acrílico rosa (plástico) al cual se le adhieren los dientes, de la misma forma que a los esqueléticos. Son lo que conocemos como la típica dentadura postiza.

Por lo general, las resinas pueden llevar ganchos, aunque menos ajustados, y su adaptación lleva algo más de tiempo que los esqueléticos al ser más gruesa, más amplia, estar menos sujeta a los dientes y trasmitir las fuerzas de la masticación a través de la encía, de la mucosa (mucosoportadas).

Por la presión que efectúan sobre ella, conviene que se retiren por la noche dejándolas reposar en un vaso con agua para que no se reseque. Además, es recomendable utilizar pastillas efervescentes limpiadoras para evitar que las resinas se ensucien y adquieran manchas negras, especialmente en aquellos pacientes que fuman, beben mucho café o consuman alimentos con gran cantidad de colorante.

Al contrario que los esqueléticos, las resinas admiten fácilmente modificaciones y arreglos. Es fácil y rápido añadir piezas, hacer pequeñas reparaciones, readaptar…

 

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